El gobierno de Javier Milei está considerando enviar cinco aviones caza Super Étendard a Ucrania.
Esta decisión, respaldada por la canciller Diana Mondino y el ministro de Defensa Luis Petri, busca apoyar al gobierno ucraniano en su conflicto con Rusia.
Sin embargo, esta posible operación ha generado controversia y preocupación, ya que podría involucrar a Argentina en el conflicto y tener consecuencias diplomáticas significativas, especialmente en sus relaciones con Rusia y China.
Analistas como Daniel Blinder y Gonzalo Fiore han expresado sus reservas sobre esta medida. Blinder advierte que la operación podría alinearse con los intereses de Washington, pero a costa de deteriorar las relaciones con otras potencias y arriesgarse a un involucramiento indeseado en el conflicto.
Fiore, por su parte, señala que el plan parece más un intento de Milei por ganar relevancia internacional y alinearse con la OTAN, a pesar de no tener un beneficio estratégico claro para Argentina.
Además, expertos en defensa relativizan la viabilidad del plan, considerando las dificultades técnicas y logísticas para poner en funcionamiento y trasladar los aviones.
También destacan que enviar estos cazas reduciría las capacidades de las Fuerzas Armadas argentinas. En resumen, mientras Milei busca reforzar su imagen internacional, el plan enfrenta críticas y obstáculos que podrían impedir su realización.